Ciudad de México, a jueves 25 de diciembre de 2025.- La Navidad, tradicionalmente asociada con reuniones familiares, adquirió un significado completamente distinto para Maribel Guardia desde la muerte de su hijo Julián Figueroa, ocurrida hace poco más de dos años. Para la actriz, estas fechas ya no se viven desde la misma forma.
En recientes declaraciones, Maribel Guardia ha reconocido que el duelo sigue presente, especialmente en diciembre, cuando los recuerdos se intensifican y la ausencia se vuelve más palpable. Sin embargo, lejos de encerrarse en el dolor, ha optado por transformar su manera de mirar la vida y las celebraciones como Navidad.
El impacto de la muerte de Julián Figueroa en Navidad
Durante su participación en el programa Montse & Joe, la también presentadora de 66 años habló con franqueza sobre cómo la pérdida de Julián Figueroa cambió por completo su relación con la Navidad. Aceptó que cada año enfrenta momentos de tristeza, pero explicó que ha aprendido a resignificar sus emociones desde la gratitud.
"Estoy en una actitud de que la vida hay que celebrarla porque no debes dejarte vencer por las cosas, por los momentos difíciles. Al contrario, hay que darle gracias a Dios, la vida que tienes, la sangre que corre por tus venas, la actitud, mientras haya vida hay esperanza, expresó.
Maribel Guardia subrayó que, aunque perdió a su único hijo, también agradece profundamente el haberlo tenido. “Ya saben que perdí a mi hijo, pero doy gracias a Dios porque me lo dio”, dijo, dejando claro que el amor y los recuerdos no desaparecen con la muerte.
Resiliencia en medio de la polémica familiar
A este proceso emocional se han sumado, en los últimos meses, problemas legales y controversias públicas con Imelda Garza Tuñón, viuda de Julián Figueroa. La actriz inició un proceso legal motivado, según ha manifestado, por el amor y la preocupación que siente por su nieto, José Julián.
La disputa gira principalmente en torno a la custodia del menor, una situación que ha representado una carga adicional para Maribel Guardia, quien aún atraviesa su duelo personal. A pesar de ello, ha reiterado su deseo de restablecer el vínculo con su nieto y de priorizar siempre su bienestar emocional. (Excélsior).
