Culiacán, Sinaloa.- En Sinaloa, alrededor de 27 mil personas viven con el espectro autista, entre niños y adultos, de acuerdo con datos del Centro de Autismo de Sinaloa (CAS), lo que evidencia la necesidad de fortalecer la atención y la detección oportuna en la entidad.
En el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, la presidenta educativa de la Asociación Sinaloense de Autismo (ASA), Iliana López Pérez, señaló que, aunque han habido avances en la concientización social, aún existen importantes rezagos, especialmente en la creación de espacios públicos y privados adaptados a niñas y niños con autismo.
Explicó que es necesario contar con entornos más inclusivos, donde se consideren sus necesidades sensoriales, como la reducción de ruidos intensos, así como mayor flexibilidad en actividades recreativas y educativas, permitiendo que los menores puedan moverse o no, permanecer sentados por largos periodos sin ser juzgados. Asimismo, hizo un llamado a la sociedad a fomentar la empatía y la comprensión, tanto de otras familias como de instituciones, a fin de generar espacios seguros y accesibles para su desarrollo.
Destacó que uno de los principales problemas es el diagnóstico tardío, derivado del desconocimiento por parte de madres y padres de familia, lo que provoca que muchos casos no sean detectados a tiempo y retrasa la atención adecuada.
“Se sabe que entre más temprano sea la edad en que se atiendan, el pronóstico será mucho mejor. Todavía hay mucho trabajo por hacer para que los profesionistas, aunque no sean expertos en autismo, puedan identificar señales de alerta y canalizar a los niños a una atención temprana”, expresó.
La especialista subrayó la importancia de que las familias presten atención a las primeras etapas del desarrollo infantil e identifiquen conductas o habilidades no esperadas, con el fin de lograr una intervención oportuna. Además, enfatizó que el diagnóstico no solo permite atender al menor, sino también orientar y educar a los padres para comprender mejor las conductas de sus hijos.
“La familia es lo más importante que pueden tener los niños, niñas, adolescentes y adultos con autismo, sobre todo en edades tempranas. Que la familia acepte el diagnóstico, lo atienda y lo eduque para que se pueda integrar y adaptar a la sociedad hace la diferencia. Por supuesto, las familias no pueden solas; enfrentan un gran reto y requieren el apoyo de instituciones y profesionistas que sepan cómo tratar, educar y orientar”, señaló.
Finalmente, indicó que es fundamental que las instituciones educativas estén capacitadas y sensibilizadas para atender a estudiantes con autismo, a fin de garantizar su inclusión y un desarrollo adecuado dentro de las aulas.
