El anuncio se produce dos meses después de que las empresas
Quantum Systems, de Alemania, y
Frontline Robotics, de Ucrania, crearan en diciembre la empresa conjunta Quantum Frontline Industries bajo la iniciativa gubernamental ucraniana “Build with Ukraine”. Esta alianza estableció la primera línea de producción automatizada a escala industrial de
drones ucranianos en Europa, destinada exclusivamente a las Fuerzas Armadas de Ucrania según volúmenes definidos por el Ministerio de Defensa ucraniano.
La producción alemana se centrará en los drones Zoom y Linza, desarrollados por Frontline Robotics y probados en combate. Quantum Systems aportará infraestructura industrial y automatización alemana, mientras que la empresa ucraniana proporcionará diseños bajo licencia, formación técnica y soporte siguiendo estándares de la OTAN. Según fuentes de ambas compañías, el proyecto generará unos 200 empleos especializados en Alemania, incluyendo puestos para ciudadanos ucranianos residentes en el país germano.
Zelensky subrayó en un mensaje publicado en Telegram que la aviación no tripulada representa uno de los sectores más prometedores para invertir en Ucrania y enfatizó que “la seguridad de Europa se basa en la tecnología de drones”. El mandatario reveló estos datos durante un encuentro con profesores y estudiantes del Instituto de Aviación de Kiev, donde defendió el dinamismo de la industria ucraniana de sistemas no tripulados.
Según cifras oficiales, Ucrania cuenta actualmente con 450 empresas fabricantes de drones, de las cuales entre 40 y 50 ocupan posiciones de liderazgo en el sector. Esta industria, pese a su carácter reciente, se ha convertido en la más grande del país y atrae considerable interés inversor. La producción ucraniana de drones superó los 4 millones de unidades anuales en 2025, aunque el país tiene capacidad para duplicar esa cifra con financiación suficiente.
El presidente ucraniano también indicó que existen líneas de producción en el Reino Unido, aunque sin especificar detalles sobre ubicación o volúmenes. La estrategia de deslocalización responde a la creciente dificultad de mantener fábricas operativas en Ucrania debido a los constantes ataques rusos contra infraestructura industrial y energética.